internet DESINFORMACIÓN E HIPERTEXTO
Dos proposiciones que se perfilan muy ciertas y que todos damos ya por asumidas, se contraponen y generan un problema a escala global.
Por un lado, vivimos en la era de la información. Actualmente, en cada lugar del mundo, se genera diariamente una abrumadora cantidad de información. Cada ordenador en el mundo conectado a la red lanza periódicamente al "espacio electrónico" gran cantidad de artículos, posts, mails, páginas web... La información fluye incesantemente, por lo que cabría suponer que vivimos una era en la que permanecer informado de manera constante es de lo más sencillo.
Pero por otro lado, también es conocido por todos que el exceso de información genera desinformación. Las cantidades ingentes de datos, textos, fotos, vídeos... arrojados diariamente a internet, pueden confundir profundamente a alguien que precise una información concreta. A esto se añade la dificultad de enmarcar en un contexto determinado esos datos. De poder construir una red en la que los textos se entremezclen con una cierta lógica, y que esa lógica permita rescatar y navegar por la información sin la necesidad de realizar continuas busquedas independientes.
Estas dificultades ya se planteaban a mediados de siglo. En 1945 el profesor Vannevar Bush escribía en un artículo la necesidad de crear un sistema que permitiera la recuperación sencilla de información. Esto sería el nacimiento de una estructura que facilitara los enlaces hipertextuales. Algo así como un mapa conceptual con enlaces entre ideas. Así se planteaba la idea del Memex que "consiste en una especie de mesa con superficies translúcidas, teclado, palancas y botones que pueden buscar rápidamente archivos en forma de microfilms". Pero lo realmente clave de este sistema era que trataba de imitar a la mente humana en el proceso asociativo que ésta posee, enlazando así la información en una maraña de datos de fácil recuperación.
A Vannevar Bush se le considera por esto el padre del hipertexto, y el hipertexto es la base de lo que más tarde (en 1990) sería la World Wide Web. Gracias a la cual un servidor les puede comunicar esto. Y gracias a la cual el ruido, generado por las enormes cantidades de información a las que ya nos hemos referido, se reduce ostensiblemente. La web y el hipertexto nos dotan de mayor facilidad a la hora de navegar y recuperar información en este océano de contenidos que todos conformamos día a día.








